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Información y Opinión para la Era Ambiental

domingo, noviembre 27, 2005

Manifiesto Otro Desarrollo es Posible, Contra la Especulación Urbanística

"OTRO DESARROLLO ES POSIBLE, CONTRA LA ESPECULACIÓN URBANÍSTICA"
Coordinadora La Región de Murcia No Se Vende
Murcia, 27 de noviembre de 2005

MANIFIESTO

Hoy, 27 de noviembre de 2005, ciudadanos y ciudadanas procedentes de todos los municipios de la Región de Murcia nos hemos sumado a la Caravana "Otro desarrollo es posible, contra la especulación urbanística", convocada por la Coordinadora La Región de Murcia No Se Vende, de la que forman parte más de cuarenta asociaciones vecinales, culturales, ecologistas y ciudadanas, para denunciar la especulación urbanística y exigir otro modelo de desarrollo para nuestra Región.

El recorrido de la Caravana ha pretendido dar a conocer a todos los participantes, a los medios de comunicación y a la opinión pública, tan solo una pequeña muestra del disparatado modelo de desarrollo urbanístico que se ha extendido como un virus mortal. Toda la Región de Murcia se ha convertido en un inmenso solar, en una simple mercancía susceptible de ser comprada y expoliada por los señores del dinero.

Solo durante los últimos diez años, en la Región de Murcia se ha urbanizado más suelo y se han construido más viviendas que en toda la historia de esta tierra milenaria. Y por si esto no fuera suficiente, están previstas o en fase de construcción más de cincuenta macrourbanizaciones con campos de golf en todos los rincones de la Región, con un volumen que rebasa las 200.000 viviendas, lo que puede suponer un incremento de más del 50% de la población regional, que de este modo superaría los dos millones de habitantes. Y todo esto en un plazo aproximado de apenas cinco años.

Este vertiginoso crecimiento urbanístico y demográfico se está llevando a cabo de forma caótica y antidemocrática, sin tener en cuenta sus efectos territoriales, sociales y medioambientales, sin atender a los intereses generales y a las necesidades reales de los ciudadanos y ciudadanas de esta Región, y sin permitirnos siquiera participar en un debate público y democrático sobre las diversas alternativas posibles y sobre el modelo de desarrollo que queremos para nosotros y para nuestros hijos.

Se está produciendo una connivencia de intereses cada vez más estrecha entre los poderes públicos y los intereses privados, tanto en el gobierno regional como en los gobiernos locales. Algunos políticos y funcionarios están actuando como meros testaferros de los especuladores, promotores e intermediarios de la construcción. La corrupción política está extendiéndose a marchas forzadas y minando de forma cada vez más grave el funcionamiento de las instituciones democráticas. Sólo así se explica la disparatada pandemia inmobiliaria que estamos sufriendo en esta Región.

Una prueba palpable de la connivencia a la que se ha llegado entre el gobierno regional y el lobby del ladrillo es la escandalosa cesión de la televisión pública murciana a un consorcio de promotores inmobiliarios sin experiencia en el sector de la comunicación, y con un coste para la hacienda pública mucho mayor que el ofrecido por otros concursantes con reconocida experiencia en el mundo audiovisual.

Tal y como han señalado el Defensor del Pueblo, la Fiscalía Anticorrupción y numerosos expertos en la materia, el recurso sistemático a las recalificaciones masivas y a los convenios urbanísticos, que se ha convertido en moneda corriente en todo el levante español, es la puerta de entrada a todo tipo de irregularidades administrativas, atropellos medioambientales, delitos penales, corruptelas políticas, blanqueo de dinero e infiltración creciente de las mafias internacionales.

Las organizaciones sociales que formamos parte de la Coordinadora La Región de Murcia No Se Vende, hemos promovido la realización de esta Caravana para mostrar nuestro más firme rechazo a la deriva por la que se está precipitando nuestra Región.

Por todo ello, exigimos al presidente Valcárcel, a los tres partidos con representación en el Parlamento regional y a todos los gobiernos municipales de la Región de Murcia, la adopción inmediata de las siguientes medidas:

1. Que se inicie una revisión en profundidad de la vigente Ley del Suelo regional, para adoptar un nuevo modelo de ordenación del territorio, basado en criterios rigurosos y coherentes de sostenibilidad social y medioambiental.

2. Que, mientras se revisa la Ley del Suelo, se establezca una moratoria en todos los planes y convenios urbanísticos de la Región, especialmente los que afectan a las macrourbanizaciones residenciales segregadas de los núcleos urbanos.

3. Que se cree en los 45 municipios de la Región una comisión de control de todas las actuaciones urbanísticas, con una amplia y plural participación ciudadana, y con una información pública de los propietarios de suelo beneficiados por tales actuaciones, para garantizar que la planificación y gestión urbanística se lleve a cabo con transparencia, conforme a ley y en beneficio de todos los ciudadanos.

4. Que se cree en la Región una Fiscalía Anticorrupción con suficientes recursos materiales y humanos para investigar los numerosos casos de corrupción que están produciéndose, muchos de ellos vinculados al sector de la construcción.

5. Que sean cesados y denunciados ante los tribunales de justicia todos aquellos funcionarios y cargos públicos que presuntamente hayan cometido los delitos económicos, urbanísticos y medioambientales tipificados por la ley.

6. Que se cree una verdadera Consejería de Medio Ambiente, no vinculada ni subordinada a ninguna otra, y que se ponga al frente de la misma a una persona competente, honesta e independiente, capaz de defender realmente nuestro patrimonio natural y cultural, frente a la voracidad depredadora de muchas promotoras inmobiliarias y a su probada habilidad para comprar voluntades y corromper a funcionarios y responsables políticos.

7. Que se emprenda una verdadera estrategia de protección de nuestro patrimonio natural y cultural, incluida la promoción de la agricultura y ganadería ecológica, el desarrollo del turismo rural, la creación de una red de transporte público regional, la gestión sostenible de nuestros recursos hídricos y la potenciación de las energías limpias y renovables.

No queremos que Murcia sea una segunda Marbella. No queremos que siga expoliándose nuestro patrimonio natural y cultural. No queremos que nuestra sociedad se divida en guetos para ricos y para pobres. No queremos que nuestros políticos y funcionarios públicos sigan siendo comprados y corrompidos por el poder del dinero. No queremos que la televisión pública murciana esté en manos de los constructores. No queremos que la calidad de nuestra vida democrática siga degradándose como hasta ahora. No queremos un mundo Polaris.